11 posts tagged “periodismo”
Hoy en día cualquier persona que disponga de una cámara digital (que habitualmente también graba videos) y de un ordenador con conexión a internet puede publicar noticias. Son muchos los bloggers que se dedican a dar testimonio de lo que los rodea, añadiendo documentos gráficos de los hechos. El derecho a la libre información es una cuestión de vital importancia que no se ve respetada en numerosos países, por lo cual es importante la concienciación del ciudadano medio sobre la realidad que nos rodea. En momentos en que la prensa tradicional (entendida como los medios de comunicación de cada país) no es quien de hacer valer este derecho por diferentes motivos, es innegable el valor de la información que nos acerca el ciudadano.
Pero, ¿existe alguna capacitación mínima que deba tener aquel que desea informar?¿Dónde quedan los periodistas "de siempre"?¿Debería haber alguna diferencia entre quien tiene el título, y la profesión, de periodista y quien sale de su casa y casi por azar graba un accidente, una ola gigantesca o un ataque a un mendigo?. Sin creer padecer de titulitis,
considero que hacerte eco de un acontecimiento y colgarlo en tu blog no te convierte por si mismo en periodista. Y es que puedes haberte perdido el principio del hecho, o entenderlo de forma distinta a como ha sucedido, y lo que cuelgues en la red será lo que los demás crean que ha pasado si es que deciden no buscar otras informaciones sobre lo mismo. Los periodistas deben no solo describir los hechos sino dar a los lectores, espectadores, oyentes, las herramientas, los mecanismos necesarios para comprender lo que subyace detrás de lo que se ve. A la hora de publicar una noticia no sólo interesa lo que vemos, que habitualmente no sirve para entender lo que está sucediendo. Es el trabajo del periodista investigar las causas, la conexión con el pasado y contextualizar el hecho. Sin opinar si está bien o mal, eso lo hará el lector.
Internet ha revolucionado el mundo de las comunicaciones, de las relaciones, y con ello también de la información. El periodismo ciudadano es sin duda alguna un paso adelante, nos permite ver, oír, lo que sucede practicamente en el momento en que ocurre cuando otros medios están silenciados. Pero no siempre nos ayuda a entenderlo. Esto es lo que diferencia esta práctica del periodismo entendido a la manera tradicional (en medios más o menos tradicionales)
¿Colaboración ciudadana con el aporte de información en tiempo real? Sí. Sin duda. Para mi la información no es cuestión de minorías elitistas.
¿Periodismo ciudadano? Con matices. ¿Entendido como única fuente de información y dotado del valor de verdad absoluta? No.
Editorial:Noguer (sexta edición)
Año de publicación: 1979
Título original: Niente e così sia
Primera edición: 1969
Número de páginas: 323
Sipnópsis: La periodista italiana Oriana Fallaci parte a la guerra de Vietnam con una pregunta rondándole la cabeza, ¿Qué es la vida?. Eso es lo que su hermana pequeña quiere saber y acude a ella para descubrirlo. Antes de llegar a Vietnam Oriana no tiene clara la respuesta. A su regreso y tras la matanza de la Plaza de las Tres Culturas de México en 1968 tendrá algo más que un diario de guerra para su hermana, tendrá una respuesta a la pregunta ¿Qué es la vida?
Extractos:
[...]-¿Ha leído a Camus? Me siento como el extranjero. Todo me deja indiferente, frío. Miro la guerra sin condenarla, la miro como un temporal perpetuo y contra el cual no se puede hacer nada. O, si lo prefiere, como un esquimal mira la nieve: el elemento natural en el cual vive.
[...]
-La muerte, ¿sabe usted?, tiene un valor relativo. Cuando es poca, importa. Cuando es mucha, en absoluto. Si se muere un niño atropellado por un automóvil en Roma o en París, todos lloran la desgracia. Si mueren cien niños aquí, todos juntos, a causa de una bomba o una mina sólo sientes un poco de piedad.
[...]
-Lo mio ni siquiera es resignación: es silencio. Todo lo más pensaré: me ha ido bien hasta hoy. En Vietnam es la actitud de mucha gente. El dolor es para nosotros un hecho obvio, no nos enfurecemos ante el dolor: tratamos de sobrevivirle y nada más. Vamos a bailar, organizamos fiestas, y peor para quien muere. ¿Comprende?
-No, no comprendo.
-No, no puede comprender.Usted ha venido aquí con su lógica occidental, con su escuela humanitaria:todos los hombres son iguales, la vida es hermosa y no hay que hacerse matar, etcétera. Ganas de hablar, tonterías. Aquí no sirve eso, querida mía, porque aquí se come arroz, no se come pan. Aquí el pensamiento no significa lógica. Aquí vida y muerte son la misma cosa.[...]
[...]
-No me pida que tome partido: no puedo ni quiero. Veo a mi país como a un enfermo al cual ha contagiado alguien. Pero como no está en mi mano curarlo, y acaso no curará nunca, no me importa saber quién lo contagió.
(Páginas 42-43)
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[...]Pero en el cielo brillaba la luna, esa luna que los hombres desan alcanzar para extender su grandeza. Y pensé en una frase que me dijo ayer François: "La luna es un sueño para quien no tiene sueños."
(Página 68)
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-Derek, ¿Por qué viniste al Vietnam?
-Por ningún motivo noble, puedes creerme. Después de la guerra de Israel volví a París. Y en París me aburría, eso es todo.
-¿Quieres decir que arriesgar la vida te hace sentirte más vivo?
-En substancia, sí. Me gusta el peligro. Cuanto más miedo me da, más me gusta. ¿No os ocurre lo mismo a todos vosotros?
-En el fondo, sí. Pero es desagradable.
-¿Desagradable?
-Triste. Lo he pensado mucho, Derek, y he decidido que es triste. Quiero decir que un hombre que arriesga la vida por algo en lo que cree, por ejemplo un vietcong o un marine, es un hombre admirable. Pero un hombre o una mujer que arriesgan la vida por no aburrirse no merecen ninguna simpatía.
-¿Por qué?
-Porque evidentemente son un hombre o una mujer con muy poco dentro.O menos de cuanto se imaginan.
-Acaso, querida, son sola y simplemente un hombre y una mujer.
-Acaso.
-Solos e infelices.
-Seguramente hay que ser de otra manera, Derek, para combatir la infelicidad.
-Depende de la dosis de infelicidad. Si es demasiada ya no hay deseo alguno de combatirla. Sólo de olvidarla por un instante, con un estremecimiento. ¿Quién ha dicho esta terrible sentencia: A veces quien lo ha perdido todo ha de perderse también a sí mismo?
(Página 161)
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[...]-Es la vida. A veces crees que dos ojos te miran y, en cambio ni siquiera te ven. A veces crees haber encontrado algo que buscabas y, en cambio, no has encontrado a nadie. Sucede. Y si no sucede es un milagro. Pero lo milagros no duran nunca.
(Página 214)
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-¿No sabes que las guerras se han hecho para divertir a los generales?
[...]
-Tenemos el juego de ajedrez, el juego del futbol y el juego de la guerra -insistió François-. Este último consiste en tomar centenares de millares de soldados , que no son soldaditos de plomo, sino jóvenes de carne y hueso, y regalarlos a los generales, que hacen juguetes con ellos. Y según lo que el general decida el soldadito se rompe o regresa a casa de sus padres en Nueva York o en Hanoi. La técnica del juego se llama estrategia y muy a menudo no depende de la inteligencia, depende de la mala digestión del general que hace los juguetes. Piensa en la primera guerra mundial, en Verdún. Hay un matarife vestido de general que una noche no duerme y en el insomnio decide atacar al día siguiente. Y al día siguiente enciende un gran fuego y arroja en él a los soldaditos de plomo y los funde todos.
[...]
-La connerie de la guerre, Felix. La estupidez de la guerra. Porque cuando el juego ha terminado, el matarife vuelve a su casa y le dan la Legión de Honor,la pensión vitalicia.
[...]
-¿Conociste alguna vez a un general valeroso?
-Una vez, en Corea. Se llamaba Walker. Era el único general que colocó el puesto de mando entre el frente y la base artillera. En su tienda se quedaba uno sordo y en su mesa se comía el peor pan del mundo. Porque la descomprensión del aire causada por los cañones impedía que el pan leudara. Es menester comer un pésimo pan para recordar que los hombres no son soldados de plomo. Y ni siquiera eso basta para absolver a un general.
(Páginas 229-230)
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[...]Nos íbamos al Caravelle, que tiene la terraza más alta de la ciudad, tan alta que desde arriba se domina todo: al Norte, al Sur, al Este y al Oeste. En la terraza había sillas, mesas y los camareros con chaquetas servían whisky, helados, café. Exactamente como en Roma y en Nueva York. Los clientes eran norteamericanos, franceses, periodistas, diplomáticos, funcionarios que habían ido con sus esposas. Perfumadas, peinadas y en minifalda.
-Ça va, chérie?
-Darling, how do you do?
-Il faut, il faut que vous veniez déjeuner avec nous cette semaine!
-You must, you absolutely must have a drink at our place.
Y reían y bromeaban: parecía que estaban en el teatro. Pero estábamos en el teatro. La platea era la terraza del Caravelle y el escenario era Saigón en agonía. ¿Me explico? Tú estás ahí bebiendo whisky, tomando un helado y celebrando un vestido y mientras tanto miras a la gente que muere.
-Whisky and soda or on the rocks?
Y observas los Phantom que se lanzan en picado contra un barrio y luego arrojan bombas de miles de kilos, napalm.
-Moi je préfère de chocolat, 'pas de vainille.
Y observas los helicópteros que lanzan cohetes sobre un grupo de vietcong, ametrallan a un soldadito amarillo iluminado por la bengala.
-What a nice dress, sweety!
-Mira aquella bomba, allí. Ça, ya cayó, ¿ves las llamas?
Y las llamas se yerguen y tiñen de rojo el cielo de pez.
-Fantastic.
Un estruendo vomita otro estruendo, el aire tiembla.
-Extraordinary.
¿Cuántas criaturas están expirando, destrozadas por esa bomba?¿Cuántas casas se están hundiendo, achicharradas por el napalm? El horizonte era una hoguera a la derecha, y a la izquierda el horizonte un martilleo constante, y las bengalas caían sobre la ciudad como lenguas de Pentecostés,como estrellas de los Reyes Magos. Incluso más graciosas porque llevaban diadema.
-No, yo diría que parecen candelas en un pastel.
¿Sabes?, como los romanos que iban al Coliseo a ver morir a los gladiadores. ¿Sabes?; como Nerón, que pulsaba la lira cuando ardían las casas de los pobres. Porque son siempre los pobres los que pagan: la guerra cae sobre los pobres de la periferia, no sobre los burgueses del centro. Porque son siempre los gladiadores los que mueren, no los ricos. En Roma, en Saigón, en el Coliseo, bajo la terraza del Caravelle. Y como Cristo descendío a la tierra para enseñarnos a amar, está siempre la misa del domingo por la mañana para redimirnos con diez padrenuestros, diez avemarías, diez glorias y, ¿por qué no?, un requiem aeternam que diga así: "Padre nuestro que estás en los cielos, danos hoy nuestra matanza de cada día, libranos de la piedad, del amor, de la confianza del hombre, de las enseñanzas que nos dio tu Hijo. Porque no ha servido para nada, no sirve para nada. Para nada y así sea".
(Páginas 245-246)
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Tomé la bala y la examiné. Estaba bien hecha. ¿Quién la habría inventado? La inventó un hombre. Un día ese hombre con toda su paciencia y su sabiduría, su fantasía, su tecnología, calculó forma, peso, pólvora, velocidad, trayectoria, momento de impacto, y luego de tales cálculos hizo un dibujo, y escribió un proyecto, y ofreció el proyecto a un industrial. Y el industrial lo examinón con interés y llamó a sus técnicos, y les dijo que realizaran la bala a modo de prueba, pero en el mayor secreto para que otro industrial no le robara la idea. Y ellos lo hicieron. Luego todos contentos llevaron la bala al industrial, que la guardó como si fuese una esmeralda o un zafiro y dijo: "Ahora veamos si funciona". [...]De manera que ahí tienes esa fábrica llena de operarios que construyen balas, los buenos operarios del proletariado defendido por Marx y protegido por los sindicatos. Los buenos operarios que nunca tienen la culpa, la culpa es de estos industriales y de nadie más, los pobrecillos operarios no hacen sino cumplir órdenes, porque tienen que ganar dinero para mantener a la familia, comprarse el coche a plazos, ¿verdad? ¿Acaso tienen tiempo y manera para plantearse problemas morales?[...] Porque estas balas también las tienen los demás, y se hacen asimismo en Moscú y en Pekín, donde no manda hacerlas un industrial sino el Estado, que viene a ser lo mismo, y también los obreros son precisamente lo mismo, acaso todavía más diligentes, acaso más obedientes.[...]Quiero mirar a la cara al inventor, porque él es el más guapo, el más importante: su padre inventó la guillotina y su abuelo el garrote. Su padre fue un buen hombre, y su abuelo era un buen hombre y estoy segura de que él también es un buen hombre: un buen ciudadano, un marido fiel y un padre afectuoso. Y si vive en Chicago o en Nueva York o en Los Ángeles será también un cristiano muy devoto. Y si es católico, los domingos por la mañana irá a misa y los viernes comerá pescado. Y si está inscrito en la Sociedad Protectora de Animales escribirá cartas para protestar contra los estragos cometidos con las focas en Bergen y Halifax[....]. Y su mujer dirá que nunca se pondrá un abrigo de piel de foca. También quiero conocerla a ella. Porque deseo regalarle un collar hecho con las balas inventadas por su marido y decirle que lo lleve con la piel de foca, que es un conjunto armónico.
(Páginas 295-296)
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-Pensaba en Che Guevara y decía: dejo hombres para encontrar otros hombres, se desencadenará el terremoto en este continente, y yo estaré allí para ver. Pero Che Guevara ha muerto, lo hicieron matar mientras disfrutaban del sol. Y aquí no habrá ningún terremoto. También a ellos les ha tocado la piqûre.
-La...¿qué?
-La piqûre, la inyección. Es un antiguo fármaco inventado por los que están en el poder y usado ahora por los estadounidenses. Muy eficaz. Funciona siempre, funciona en todas partes. En Europa, en Asia, aquí...
-¿Has dicho fármaco?
-Sí. Y un centímetro cúbico, un milímetro cúbico basta para inmunizarte toda la vida.
-¿Inmunizarte de qué?
-De la revolución, de la desobediencia, incluso del descontento, del coraje. ¿De qué quieres que te inmunice?
-¿Y quién lo administra?
-La embajada norteamericana, la CIA, los sindicatos, los gobiernos, la Iglesia. Depende.
-¿A escondidas o legalmente?
-Legalmente, por beneficiencia. Todos los medios son buenos.
[...]-Pero ¿Qué es, François?
-Es un producto muy complejo y al mismo tiempo muy simple. Porque está compuesto de muchas sustancias y de ninguna: felicidad, salud, democracia, sindicatos, sexo, televisión, kleenex, jazz, dentífirco anticaries, flores de plástico, Holiday Inn moteles, la Luna. Sí, también la Luna. Nos desembarcarán y harán que olvidemos a todos los Moisés, a todos los Nguyen Van Sam.
-Por tanto, hace daño, envenena.
-¡Oh, no! Al contrario. Cuando has recibido un pinchazo semejante te sientes muy bien. Paralizada y feliz. Por lo demás, el sueño de los países comunistas ¿no es acaso suministrar el mismo pinchazo, la misma droga? En el fondo, el marxismo ¿no quiere llegar acaso a las mismas conquistas?
[.......]
-¿Qué es la vida, François?
-No lo sé. Pero a veces me pregunto si no será un escenario donde te envilecen de arrogancia, y cuando te han envilecido has de atravesarlo, y para atravesarlo hay muchas maneras, la del indio, la del norteamericano, la del vietcong...
-¿Y cuándo lo has atravesado?
-Cuando lo has atravesado, se acabó. Has vivido, sales de escena y mueres.
-¿Y si mueres de repente?
-Da lo mismo. Puedes atravesar el escenario con mayor o menor ligereza. No cuenta el tiempo que emplees en hacerlo, cuanta la forma de atravesarlo. Lo importante, por tanto, es atravesarlo bien.
-¿Y qué significa atravesarlo bien?
-Significa no caer en la concha del apuntador. Significa pelear. Como un vietcong. No dejarse degollar, no tumbarse al sol, no paralizarse bajo el pinchazo, no charlar por los codos y nada más como hacen los hipócritas y, a fin de cuentas, también nosotros. Significa creer en algo y pelear. Como un vietcong.
-¿Y si te equivocas?
-Paciencia. El error siempre es mejor que la nada.
(Páginas 319-323)
Uno de mis proyectos universitarios de este año consiste en una página web sobre viajes. Es un proyecto en grupo hecho con el fin de llegar a todos esos jóvenes que buscan viajar a su manera, sin dejarse la herencia en ello. Consideramos que es algo nuevo e interesante, sobre todo por todo el esfuerzo que le hemos dedicado. Solo necesitamos conseguir el suficiente movimiento en los foros como para lograr el espíritu real del trabajo, que los jóvenes que desean viajar por el mundo puedan conocer a otros como ellos, recibir consejos o ampliar sus horizontes en base a las reseñas de quien ha estado ya en las ciudades que desean visitar.
Sin más dilación dejo el enlace a la página web y al foro, la parte en la que más futuro vemos.
La Maleta
¡Contacta!¡Conecta! (Foro)
por Jessica Grandío Fra.
28-10-2008
Ficha técnica:
-Título Original- “In cold blood”
-Autor- Truman Capote
-Año de la primera edición- 1965
-Título en español- “A sangre Fría”
-Editorial- Editorial Bruguera S.A
-Traducción- Fernando Rodríguez
-Año de edición- 1979
-Número de páginas: 445
Breve Sinopsis:
Una familia es asesinada en su hogar. El móvil parece ser el robo pero todas las posesiones de los difuntos siguen en la escena del crimen. La policía del Estado de Kansas se encuentra desarmada ante el sádico suceso que trastornará a los vecinos de una pequeña y, habitualmente, tranquila ciudad.
Truman Capote nos muestra a los lectores los secretos más oscuros de un asesinato que conmovió a la sociedad estadounidense. Con este trabajo nos acerca a la realidad de las últimas horas de la familia Clutter. Los lectores podemos sentirnos casi como un miembro más del clan y aguardar con expectación eventos sociales a los que sabemos los Clutter nunca llegarán a asistir. El trabajo del autor es de una profesionalidad tal que parece que,como los vecinos de la ciudad en la que se sitúa la novela, conocemos conocemos a los difuntos de toda la vida.
Capote es capaz, del mismo modo, de introducirnos profundamente en la mente de los asesinos, de dibujar claramente sus miedos, sus deseos. De hacerlos aparecer ante nuestros ojos como víctimas de una sociedad que les ha negado desde siempre la posibilidad del sueño americano.
Dentro de la obra podemos percibir claramente la importancia de la ascensión social como meta en la vida. Así como del concepto de ser “una persona normal” en la sociedad estadounidense de los años '60 del siglo pasado. Se nos muestra con una profundidad especial la diferencia social existente entre las víctimas y los asesinos. No sólo se distinguen desde el punto de partida de cada uno de los personajes sino también en el trato que cada uno de ellos recibe por parte del autor y de los vecinos de Holcomb o Garden City.
La familia Clutter es el standard, el ideal social al que todos aspiran. Este clan ha llegado a rico a través del esfuerzo y el trabajo honrado. Son buenas personas, la fotografía perfecta de la “familia de bien” de Estados Unidos. Por su parte, los asesinos Hickock y Smith representan la antítesis de la familia protagonista. Son personas desgraciadas, de origen humilde, que no logran superar sus dificultades sociales y personales. Las decisiones de los asesinos los llevan a perpetuar sus desgracias, siempre recayendo en actividades ilegales, en muchas ocasiones a su pesar. Capote se detiene en la trayectoria vital de estos dos personajes y presta especial atención a su infancia y adolescencia, a las insatisfactorias relaciones familiares. En definitiva, a todo aquello que ha podido influir en su evolución hasta convertirlos en asesinos sin escrúpulos y con unos confusos perfiles psicológicos.
Finalmente, la maestría del autor lo capacita para condensar, en apenas cuatrocientas páginas, la vida y destino de una ciudad unida por un crimen y por el juicio de unos asesinos que no revelan ninguna clase de arrepentimiento
Los puntos más fuertes de la novela radican en la implicación que los lectores llegamos a tener con todos los personajes principales, especialmente con los asesinos, y en la detallada descripción cronológica de los hechos y sus consecuencias. El profundo análisis psicológico de los asesinos es un factor muy notable. Podemos decir que en la novela hallamos la perfecta radiografía de lo que impulsa a una persona a asesinar a sangre fría. Es de destacar también que toda la información presente en la obra ha sido obtenida a través de entrevistas directas del autor a los afectados o de los archivos del Estado de Kansas.
El punto negativo, o menos positivo, de la novela se encuentra, en cierto modo, en la redacción. Los cambios de localización, de narrador, y por tanto de estilo, pueden llegar a resultar confusos. Esto imposibilita una lectura de poca profundidad o descontinua en el tiempo. Para captar correctamente los matices en ella presentes es imprescindible disponer del tiempo necesario para leer la novela toda seguida; sino se perderán ideas, sobre todo relativas a la vida, aspiraciones y motivaciones de los asesinos.
Pues en el Monasterio de Aciveiro, en Forcarei(Provincia de Pontevedra, Galicia), acudiendo a un encuentro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) que recibe el nombre de "Modelos de Organización y Funcionamiento de los Medios de Comunicación Públicos en la Sociedad de la Información"
Dos días, 20 horas intensivas de conferencias de catedráticos en comunicación sobre las políticas de reforma de las radio-televisiones públicas en la era digital. Cómo mejorar las televisiones públicas en su función de servicios públicos, cómo eliminar el politiqueo siempre presente en el mundo audiovisual y los ejemplos europeos en los que España debe basarse o intentarlo (la BBC ponían por caso)
Espectacular, formativo, creo que hasta necesario (aunque a lo mejor me he adelantado un par de añitos en asistir) y desde luego, irrepetible. Tanto por las ponencias como por el escenario. La interrelación entre conferenciantes y alumnos fue muy alta porque compartíamos alojamiento y comedor en las tres comidas.
A destacar de manera positiva: Las instalaciones que eran muy acogedoras, los contenidos de las conferencias y el lugar, que estaba totalmente aislado y por tanto resultaba muy relajante. PUNTAZO: Nos regalaron varios libros sobre la historia y geografía de Forcarei pero también dos libros bastante recientes del Consello de Cultura Gallego sobre periodismo de opinión, con biografías y artículos de destacados periodistas gallegos. ¡Ay, qué de uso les voy a dar este curso!
A destacar de manera negativa: Algunos términos demasiado técnicos (sobre todo de tipo legislativo) y el hecho de que éramos las únicas que bajábamos de los 25 años, lo que nos hizo sentir un poco fuera de lugar.
- ¿Y si no nos dejan?
- Entonces será momento de dejar de pedir permiso para cambiar la historia.
(Eduardo Galeano)
Auditorio de Galicia- Santiago de Compostela 12-05-2008
Eduardo Galeano hablaba de su Sudamérica querida, de su Sudamérica explotada, prostituída y, en muchos casos, invisible. Como sus "nadies", como los protagonistas de su último libros, personas a las que durante mucho tiempo se les ha negado la opción de verse reflejados en el espejo.
Eduardo Galeano hablaba de de política, hablaba de historia, de sociedad, pero sobre todas las cosas, hablaba de personas. De gente que conforma países, continentes, un mundo que en su 75% está ocupado por agua.
También hablaba de mi, de ti, de nosotros. De nuestro derecho a no ser como nos dicen que seamos. A hacer lo que queremos cuando lo queremos, y no cuando otros nos lo indiquen. También delante del espejo, cada día, debemos dejar de pedir permiso para cambiar nuestra historia y, simplemente, hacerlo.
El hombre sólo actúa porque no está plenamente satisfecho. Si gozase constantemente de una dicha perfecta, no tendría ni deseo ni voluntad, y no obraría en ningún sentido. En Jauja no existen actividades. Un hombre que actúa es un hombre a quien le falta algo, un insatisfecho. La acción siempre tiene por objecto suprimir un estado de malestar del que se es consciente, llenar una laguna, de satisfacer y aumentar el sentimiento de felicidad.
(Página 119)
[...]Ao recompoñermos aquelas maletas de coiro vello decidimos introducir nelas ducias de cousas, obxectos da nosa efémera vida, sen saber que a memoria non cabe nunha caixa de zapatos.Nin sequera a dunhas nenas. Nin sequera ela é quen de se arrombar nos espazos silenciosos da escuma que babexa no recordo.Talvez por iso deixamos finalmente a maleta ciscada, co seu ventre esgazado, as tripas sangrantes e os xoguetes zarrapicando as gabias.As bonecas esquecidas no pó asemellaban cadáveres de nenos asasinados. Mesmo xuraría que aquela señoritapepi tiña o meu mismo rostro de cansanzo, de pánico, de desilusión. Por iso me custou tanto deixala atrás.Porque era eu quen quedaba soíña naquela fochanca de sangue e pólvora. Porque era eu quen quedaba.
[...]
"Faime un Castelo"-Publicado en "Casa da Gramática" -Recopilado en "Ao pé do abismo"-Rosa Aneiros- Noviembre 2007
[Traducción por Jenchan]
Al recomponer aquellas maletas de cuero viejo decidimos introducir en ellas decenas de cosas, objetos de nuestra efímera vida, sin saber que la memoria no cabe en una caja de zapatos. Ni siquiera la de unas niñas. Ni siquiera ella es capaz de acomodarse en los espacios silenciosos de la espuma que babea en el recuerdo. Tal vez por ello dejamos finalmente la maleta tirada, con su vientre rajado, las tripas sangrantes y los juguetes mojando las cunetas. Las muñecas olvidadas parecían cadáveres de niños asesinados. Incluso juraría que aquella señoritapepi tenía mi mismo rostro de cansancio, de pánico, de desilusión. Por eso me costó tanto dejarla atrás. Porque era yo quien (se) quedaba sola en aquel foso de sangre y pólvora. Porque era yo quien (se) quedaba.
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Volver a apreciar el sonido de la prosa en la lengua que me vio nacer y me hizo crecer. Paladear las palabras antes de dejar que salgan de los labios. Redondear con cuidado, con mimo, con "agarimo" letra a letra un verso. Algún día, puede que mis líneas se asemejen a las de la señorita Aneiros, licenciada en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Santiago de Compostela. Mientras tanto, quién sabe, leerla ya es un (pequeño) privilegio en esta vida acelerada.
- ¿Atópase a gusto aquí?
-Seguro, encántame España. É unha gran cultura.
-En parte tamén a súa cultura ¿non si?
-Si, sen dúbida... Aínda que eu non son de ningunha cultura en concreto. Eu son da cultura universal. En realidade, son da cultura de onde estou en cada momento. Non esqueza que eu son un home feliz.
-¿En serio?
- Si, eu son o home máis feliz que coñecín. Hai xente que non o cre, pero ese é o seu problema.
-¿Que se necesita para ser feliz?
-Saber de onde se vén, coñecer a materia de que está feito un, aprender dos antepasados, e despois...atreverse a vivir de acordo con un mesmo. Sen medo.
-¿Vostede vive de acordo consigo mesmo?
-Seguro. Agora máis ca nunca.
Carlos G. Reigosa en entrevista a Anthony Quinn "Eidos de Xornalismo" 2007
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- ¿Se encuentra usted a gusto aquí?
- Seguro, me encanta España. Es una gran cultura.
- En parte es también su cultura ¿no es cierto?
-Sí, sin duda. Aunque yo no soy de ninguna cultura en concreto. Soy de la cultura universal. En realidad soy de la cultura del lugar en que me encuentro en cada momento. No olvide que yo soy un hombre feliz.
-¿En serio?
-Sí, yo soy el hombre más feliz que he conocido. Hay gente que no lo cree pero ese es su problema.
-¿Qué se necesita para ser feliz?
-Saber de dónde se viene, conocer la materia de la que está hecho uno mismo, aprender de los antepasados y después... atreverse a vivir de acuerdo con uno mismo. Sin miedo.
- ¿Vive usted de acuerdo consigo mismo?
-Seguro. Ahora más que nunca.
(Traducción por Jenchan)